Pensaba hacer un pequeño escrito
para anunciar que durante los días de la Eurocopa 2012 íbamos a hacer un
pequeño experimento, se trata de hacer un diario de la #Euro12 a través de esta
web de La lambretta radio contando las impresiones y los detalles que más me
llamaban la atención del evento los días que fuera posible. Un experimento que
puede ser interesante y divertido, pero todo se vino abajo el jueves. No es que
no lo vaya a hacer, es que ante la noticia de lo ocurrido a Manuel Preciado se
te viene el mundo a los pies.
Preciado era de esas personas que
consiguen la atención y el cariño de todo el mundo (se hace duro hablar en
pasado de una persona, que aunque no conocías personalmente, te había dado muy
buenos ratos oyéndolo y aprendiendo de él). Hablaba a las claras a todos, no
era el típico entrenador salido de Gran Hermano, actuando todo el tiempo en las
ruedas de prensa y en las entrevistas y reuniones con periodistas, él era
Manolo Preciado donde estuviera y con quien estuviese, algo muy de agradecer en
este deporte en el que cada uno se monta su historia y se crea su personaje. Unos
son paternalistas, otros compañeros, otros jefes o místers, pero Preciado era
Preciado. Decía las cosas a las claras y a la cara, con lo difícil que es eso y
la de enemigos que te puedes crear, pero él iba haciendo amigos, porque si
dices las cosas tal como las crees no hay nadie que te pueda rebatir, quizá no
esté de acuerdo contigo pero al menos te ganarás su respeto, y él está claro
que era respetado por todos.
En el momento de máximo apogeo de
Mourinho, cuando tenía toda la prensa más influyente del país a sus pies, fue
el único que osó plantarle cara y decirle unas cuantas cosas muy claritas.
Pidió para todos los entrenadores de España el respeto que al portugués se le
había olvidado, en una de sus salidas de tono de soberbia, que le bajo Preciado
del tirón. Terminó el luso respetando tanto a Preciado como a los demás
entrenadores, y hizo eso sin pretender erigirse en portavoz de nadie, pero lo
hizo de una forma que muchos se vieron en un espejo y se dieron cuenta que no
lo habían hecho bien. Dio una lección de saber estar y defensa de lo suyo que
muchos deberían haber hecho, pero ninguno tuvo las agallas (cojones diría él)
de decirlo.
Tuvo unos años difíciles con
muchas pérdidas familiares, pero se levantó y expresó lo que era. Había mucha
gente a su lado y a sus espaldas que no podían permitirse que se viniera abajo,
con toda su grandeza tiró pa´lante y se sobrepuso.
Tengo la absoluta certeza de que
si se hubiera quedado entrenando a su Sporting y no lo hubieran destituido, no
abría descendido. El vestuario era suyo y si alguien conocía y era capaz de
sacar lo máximo de esa caseta era Preciado.
Ahora iba a tener la oportunidad
de entrenar al Villareal, de subirlo y, si lo dejaban, intentaría el asalto a
la clasificación en primera con un buen equipo. Nunca tuvo la oportunidad de
entrenar a un club de los llamados grandes, pero a buen seguro que a todos los
equipos a los que entrenó los hizo grandes, porque alguien que es tan enorme
como lo era él no podía hacer otra cosa que engrandecer los equipos.
Hasta pronto Manuel Preciado, se
que disfrutaras la #Euro12 desde allí. Desde aquí lo único que puedo hacer es
esforzarme porque el diario de la Eurocopa salga lo mejor posible y dedicarte
las palabras que te dedico ahora.
@Sin_Voces















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